6 dic. 2010

República bananera

Vamos a hacer un poco de memoria histórica. Todos sabemos que en las repúblicas bananeras los problemas vienen de poner parches encima de parches hasta que el neumático no da para más y estalla. 



El 29 de junio de 1990 se crea AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea), sustituyendo al Organismo autónomo de Aeropuertos Nacionales(1).


La diferencia entre estas dos entidades es que AENA es un Ente Público empresarial (EP) y el OAAN era un Organismo Autónomo (OA): ambos son organismos públicos (entidades dependientes de la Administración) pero los OA están regidos por el derecho administrativo y los EP por el privado(2). Esto quiere decir que los EP pueden realizar actividades análogas a las de una empresa sin trabas. 


El primer (y por el momento, único) convenio entre los Controladores (ATC) y AENA salió en el BOE el 4 de marzo de 1999, y tenía vigencia hasta hasta el 31 de diciembre de 2004(3). Si nadie demandaba, se asumía su prórroga por 12 meses naturales (y así sucesivamente). En el se establecía un límite de 1200 horas de trabajo al año (con características especiales -más horas- por falta de de personal hasta 2003).


Desde que se extinguió el convenio se ha ido tirando con acuerdos, pactos, concesiones, huelgas y tirones de orejas varios(4), pero sin llegar a nada nuevo (AENA y USCA -sindicato de controladores-, han mantenido un total de sesenta y cinco reuniones sin llegar a un convenio colectivo(5)). Según indica este BOE(5)... (¡oh, tragedia, oh, calamidad!) uno de esos pactos extraestatuarios vencía el 1 de abril de este año.


El Real Decreto-Ley del 5 de febrero de 2010 (5) está (teóricamente) motivado porque AENA (sic) "tanto en lo relativo a su organización, poder de dirección y jornadas de trabajo, como en lo referente a los costes de navegación aérea que genera, tiene serias dificultades para cumplir los reglamentos comunitarios(6) del «Cielo Único Europeo.»"(7). Y lo que marcan como especialmente preocupante para la supervivencia de AENA es (textualmente):
la traslación del conjunto de las facultades inherentes al poder de dirección de la empresa a sus controladores que ha tenido lugar en virtud de los derechos reconocidos a éstos en el I convenio colectivo profesional suscrito en 1999. De este modo, son los propios controladores al servicio de AENA, y no dicha Entidad, quienes deciden extremos esenciales para su funcionamiento que merman decisivamente su capacidad operativa y organizativa como responsable de la prestación de los servicios de navegación aérea, tales como la determinación de la configuración operativa de los aeródromos y de sus instalaciones y servicios técnicos, o la fijación del personal necesario para la prestación de los servicios, con la facultad inherente de organización de sus turnos de trabajo, horarios y descansos. 
Existen otros elementos del convenio colectivo que también ponen en peligro la continuidad en la prestación del servicio, tales como, esencialmente, la posibilidad de obtener una licencia especial retribuida al cumplir los cincuenta y dos años. Esta licencia permite al trabajador dejar de trabajar cobrando el salario ordinario fijo y aunque ello perturbe gravemente la continuidad y sostenibilidad del servicio.

Entre este decreto y uno posterior se plantean una serie de medidas de austeridad: la implantación de servicios de información de vuelo de aeródromo en los que tengan tan poco volumen de tráfico que no haga falta controlador y la modificación temporal de las condiciones laborales de los controladores. Entre estos cambios se cuentan la eliminación de la posibilidad de obtención de licencia especial retribuida durante los próximos tres años, la autorización al proveedor de servicios para determinar la configuración operativa, turnos e instalaciones necesarias y la imposición a los controladores de una jornada máxima equivalente la media realizada durante 2009 (incluyendo descansos y guardias localizadas): 1680 horas, con un máximo de 80 horas extra al año(8)

Finalmente, el decreto del 3 de diciembre de 2010 (10) especifica qué clase de horas no cuentan para este límite: 
En el cómputo de este límite anual de actividad aeronáutica no se tendrán en cuenta otras actividades laborales de carácter no aeronáutico, tales como imaginarias y periodos de formación no computables como actividad aeronáutica, permisos sindicales, licencias y ausencias por incapacidad laboral. Estas actividades, al no afectar a los límites de seguridad aeronáutica, se tomarán en consideración exclusivamente a afectos laborales de conformidad con lo establecido en la disposición adicional única del Real Decreto 1001/2010.
Además, se modifica el artículo 4.4 de la ley de Seguridad Aérea(11 -antiguo-) de forma que en determinadas circunstancias los controladores aéreos quedan sometidos a la autoridad del Ministerio de Defensa.


Ese mismo día, la mayoría de los controladores se ausentan del trabajo alegando baja por enfermedad, y unos cuantos (no sé el número exacto), se reúnen en un hotel de Madrid. Se paraliza por completo el espacio aéreo español.

El día 4, con todo el tráfico aéreo paralizado en España, el gobierno declara el estado de alarma y autoriza al Ministerio de Defensa (y el Ejército del Aire) a tomar las medidas oportunas (12, 13,14)


(4) Mi puto cerebro. Si alguien tiene ganas de buscarlo, se agradece la aportación. Bueno, que las retribuciones no autorizadas han ido subiendo es cierto, se puede ver en (5). Donde también dice textualmente: En concreto, obedecen a la obligación de abonar como horas «de ampliación laboral», cuyo valor es de 2,65 veces el de la hora ordinaria, un montante de horas que, si bien forma parte de su jornada habitual, están formalmente configuradas como de libre aceptación por los controladores en una serie de pactos extraestatutarios suscritos por AENA con ellos, horas que ni han sido incorporadas al convenio colectivo, ni han sido autorizadas con arreglo a lo previsto en las leyes de presupuestos generales del Estado de cada año. 


DISCLAIMER: mis conocimientos sobre el tema se reducen a una tarde leyendo el BOE. Y... ¿qué podría llevar a alguien a hacer algo tan descabellado? La pura desinformación. Así que si algún alma caritativa detecta algún error/imprecisión, por favor, que me saque de mi ignorancia. 

26 sept. 2010

El corazón (I): la bomba

Recuerdo que una vez, cuando era pequeña, una monja me castigó a copiar 200 veces “no diré tonterías en clase de religión”. Estaba contándonos que era muy importante hacerle un hueco a Jesús en nuestros corazones y a mí eso me sonó raro.  Con toda mi buena fe, le expliqué que no podíamos meternos algo en el corazón sin morirnos y que, de poner  a Jesús en algún sitio, era mejor en el estómago, que estaba acostumbrado a recibir “comida de fuera”.
Desde ese día le he tenido cierta inquina a la gente que habla del corazón como algo misterioso y romántico, el centro de las emociones. Pongamos un ejemplo: en una película, el héroe vuelve malherido y le dice al florero principal: “Yo... nunca te lo he dicho pero... te quiero con todo mi corazón”. En esta situación suelen oírse suspiros y expresiones de asco, lo que favorece que mi voz se alce en discordia y destaque en la sala: "anda, majo, pues enséñame el truco, que la eficiencia del mío está sobre un 20%"*.

Salta a la vista que el romanticismo no es mi fuerte, así que basta de preliminares y vamos al tema:

EL CORAZÓN ES UNA BOMBA




O, mejor dicho, dos. De hecho, una de las cosas que más sorprende es que siempre se  habla de corazón derecho y corazón izquierdo.
El corazón derecho bombea sangre hacia los pulmones, y el corazón izquierdo lo hace hacia el resto del cuerpo, como se puede ver en el siguiente vídeo:

La estructura del corazón es muy sencilla: tiene cuatro cámaras, dos aurículas (derecha e izquierda) y dos ventrículos (derecho e izquierdo). Están separados por un tabique y, en principio, no debería haber ninguna comunicación entre ellos. Las aurículas están separadas de los ventrículos por válvulas (tricúspide a la derecha y mitral a la izquierda), que sólo dejan pasar la sangre en un sentido: de aurícula a ventrículo.

Un corazón normal tiene este aspecto por fuera:                       


Y este por dentro:


Como todos sabemos, el corazón late. Los fenómenos que se producen desde el comienzo de un latido hasta el comienzo del siguiente conforman el ciclo cardiaco:
Acontecimientos del ciclo cardiaco para la función del ventrículo izquierdo
De momento de ese gráfico sólo nos interesan las cuatro curvas superiores que representan la presión en la aorta, la presión en la aurícula (izquierda, en este caso), la presión en el ventrículo (izquierdo) y el volumen ventricular.

En el ciclo cardiaco hay un periodo de relajación (diástole) y uno de contracción (sístole), y las aurículas, ventrículos y válvulas funcionan como un mecanismo bien engrasado. 




La sangre fluye continuamente a las aurículas desde las grandes venas, y el 80% pasa directamente a los ventrículos a través de las válvulas aurículoventriculares abiertas. Cuando se contraen las aurículas, se consigue un llenado ventricular de un 20% adicional. Si las aurículas dejan de funcionar, es difícil que se note diferencia... en reposo. Los ventrículos tienen capacidad de sobra para bombear incluso sin ser cebados, pero si al paciente le da por hacer esfuerzos puede llegar a ponerse bastante malito. El mecanismo es bueno, pero no se le pueden pedir peras al olmo.

El hecho de que las aurículas estén recibiendo sangre continuamente tiene otra implicación: se van a llenar mucho durante la contracción ventricular (con las válvulas auriculoventriculares cerradas), así que cuando los ventrículos se relajen la sangre va a pasar muy rápido: esto se llama periodo de llenado rápido ventricular, y se da en el primer tercio de la diástole. Una vez haya pasado el mogollón, la sangre va a fluir muy despacio (en el tercio medio), y después va a entrar el 20% adicional durante la contracción auricular (último tercio de la diástole).

Ahora ya tenemos los ventrículos bien cargados y listos para disparar. Imaginad una jeringuilla llena de líquido que se le ha puesto un tapón en la punta. Cuando se aprieta el émbolo va a haber un periodo en el que simplemente se aumenta la presión hasta conseguir hacer saltar el tapón, pero el émbolo no se mueve. En los ventrículos esto también pasa, hasta que se consigue abrir la válvula aórtica o pulmonar, y se le llama periodo de contracción isométrica. Aumenta la tensión en el músculo, pero sin acortamiento de las fibras musculares. Una vez abierta la válvula empieza el periodo de eyección. El 70% de la sangre sale en el primer tercio del periodo, y el 30% en los dos tercios restantes. Al final de la sístole, el ventrículo se relaja y comienza otra vez el ciclo.

Las válvulas se abren y se cierran pasivamente. Se cierran cuando la sangre intenta ir hacia atrás, y se abren cuando empuja hacia delante (más o menos como las de los flotadores: si dejas de soplar, no sale el aire). Aquí un vídeo explicativo:


Cuando el médico ausculta el corazón con el fonendo, lo que oye son los ruiditos que hacen las válvulas al cerrarse, porque vibran por el cambio brusco de presión. Si algo va mal, se van a oír ruidos anormales o con una cadencia extraña.


El corazón de una persona en reposo bombea entre 4 y 6 litros de sangre por minuto. Si hace esfuerzos, puede que sea necesario que bombee varias veces esa cantidad. Esto lo puede regular el propio corazón (mecanismo de Frank Starling), y el sistema nervioso autónomo. En esta entrada sólo voy a tratar el primero, y voy a dejar el sistema nervioso autónomo para la segunda parte.


Frank y Starling dijeron que el corazón era capaz de bombear (dentro de unos límites fisiológicos) toda la sangre que le llega procedente de las venas. Cuanta más le llegue, más se va a estirar para que le quepa, y con más fuerza se va a contraer. En ese aspecto el corazón se parece a un muelle. Si ya lo decía Hooke (el de F=-k∂) "Ut tensio, sic vis" (como la extensión, así la fuerza). O, en otro ejemplo más capullo, no es lo mismo que te lanzen una sandía a la cara con una catapulta bien estirada que con una a medio gas. 

Y bueno, dejo el resto de la información para otro día, que esto ya es lo suficientemente denso.


To be continued...


*Eficiencia entendida como cociente del trabajo y la energía química total empleada.

13 jul. 2010

Crema para el sol

Un protector solar es una sustancia que se aplica sobre la piel, y puede absorber o reflejar y dispersar parte de la radiación ultravioleta del sol.

Radiación ultravioleta
¿Qué es?
Es una radiación electromagnética con longitud de onda comprendida entre los 10 y los 400 nm. Se llama así porque este rango de longitudes de onda (que no son visibles) es adyacente a lo que los humanos vemos como violeta.

Pueden diferenciarse varios subtipos según la longitud de onda.

Tomado de Wikipedia

El sol emite UVA, UVB y UVC aunque, por suerte para nosotros, la capa de ozono bloquea la mayoría de estas radiaciones (y a su vez, la radiación ultravioleta es la responsable de la formación del ozono).


La mayor parte de la radiación UV que llega a la superficie es UVA y, en menor medida, UVB

¿Cuáles son sus efectos sobre el cuerpo humano?
La radiación UV inicia la síntesis de vitamina D en la piel a partir de un derivado del colesterol. El calcitriol, la forma hormonalmente activa de la vitamina D participa en la regulación del equilibrio fosfocálcico. Y sobre esto habrá una entrada en breves: ¡He vuelto!

Silbernagl S, Despopoulus A. Fisiología, texto y atlas. 
7ª Ed. Panamericana; 2009. p.295


Aunque este efecto sea positivo y la luz ultravioleta tenga aplicaciones médicas (tratamiento de enfermedades de la piel como la psoriasis, o en casos graves de ictericia neonatal) no hay que olvidar que una exposición excesiva tiene sus riesgos. 

El primer efecto negativo sobre la piel es el eritema solar (la manera pedante de llamar a las quemaduras). Aparece enrojecimiento y, si la exposición es suficiente, ampollas. Afortunadamente, se producen dos cambios adaptativos en respuesta a la agresión: modificaciones en el color de la piel (bronceado) y engrosamiento de las capas superficiales. Es frecuente la aparición de lunares, léntigo y otras lesiones benignas. Una sobreexposición crónica puede desembocar en cáncer de piel: la radiación UV es carcinogénica.

Los principales responsables del daño directo sobre el ADN son los UVB, pero los UVA (sí, sí, eso que le da a la gente un atractivo color naranja... encima pagando) no son inofensivos. Es cierto que sus efectos biológicos son poco conocidos, pero pueden aparecer reacciones de fotosensibilidad si el paciente está en contacto con ciertas sustancias (ver tabla). Además, algunos autores asocian la dificultad para bloquear la radiación UVA mediante cremas solares con la aparente inefectividad de las mismas a la hora de reducir el riesgo de melanoma.


A la vista de los datos (aunque sin entrar en los efectos sobre los ojos y el sistema inmune) parece bastante razonable utilizar un protector solar.


Protectores solares
¿Cómo funcionan?
Podemos distinguir dos tipos de protectores solares: físicos y químicos. Los físicos (contienen óxido de zinc o dióxido de titano) también se llaman bloqueantes, porque reflejan y dispersan la radiación UV, impidiendo que alcance la piel. 

Los químicos suelen llamarse absorbentes y sus componentes (generalmente derivados del benzeno) suelen absorber mejor la radiación UVB que la UVA. 

¿Cómo se evalúa su eficacia?
El parámetro elegido es el factor de protección solar (SPF). Se define como la razón entre la mínima radiación UV necesaria para que aparezca eritema tras la aplicación de una cantidad estándar de crema, entre la necesaria para que aparezca sin crema (el valor del SPF del grosor de la capa de crema). Para simplificar: con un SPF de 15 no aparece quemadura hasta que la exposición haya sido 15 veces mayor que sin él. Cabe destacar que la cantidad de radiación recibida no depende sólo del tiempo de exposición, sino que también del momento del día. 

Como ya he comentado previamente, la radiación UVA no produce eritema, por lo que su eficacia es difícil de medir.

¿Qué se debe usar?

La OMS recomienda protectores solares que protejan tanto contra UVA como contra UVB con un SPF mayor o igual a 15. Y sentido común. No hace falta estar en la playa vuelta y vuelta a las dos de la tarde para ponerse moreno.

29 may. 2010

Amenaza

"Anti-intellectualism has been a constant thread winding its way through our political and cultural life, nurtured by the false notion that democracy means that'my ignorance is just as good as your knowledge'".

"El anti-intelectualismo ha ido infiltrándose  en nuestra vida política y cultural, nutrido por la concepción errónea de que la democracia significa que 'mi ignorancia es tan buena como tu conocimiento'".

Isaac Asimov    

23 may. 2010

Conformidad

Grado hasta el cual los individuos cambiarán su comportamiento, opiniones y actitudes para encajar con el grupo.

20 abr. 2010

Mirada sucia... o no



Estaba ojeando en un seminario especialmente aburrido "The Ancestor's Tale", un libro de Dawkins que acababa de llegarme desde los cuarteles generales de amazon.co.uk, cuando me encontré con este curioso hongo: 



Sorprendida, le pasé el libro a mis compañeros y, en efecto, a todos nos parecía un pene. Afortunadamente, no somos los únicos obsesos de mirada sucia: el botánico John Gerald lo llamo "fungus virilis penis effigie", algo que se entiende sin saber latín, y su nombre sistemático es "Phallus impudicus". 

Para que luego digan que Anatomía Patológica no sirve para nada.

31 mar. 2010

Pobrecito niño

El otro día, cometí un error, un error muy grave: ver los deportes en el telediario.

Primera noticia: ese portugués, guapito, que no sé como se llama pero sé que va a cobrar en un año más que yo en mi vida, revela el secreto de su juego: una funda protectora para los dientes. Le da más seguridad, al pobre. Es que si se le rompe un diente, vaya tela. Mutilado para toda la vida, porque al precio que están los implantes... 

Mi opinión sobre la relevancia de la noticia ha quedado bastante clara. Pero eso no fue lo que me molestó. Al fin y al cabo, puede que le interese a alguien. Lo realmente desagradable vino luego, cuando apareció un iluminado hablando de la relación entre la protección dental y la seguridad en el juego, como si hubiera hecho cientos de estudios y fuera una eminencia en el tema. El problema es que la impresión que me dio fue que, con la misma autoridad, yo puedo decir que cualquier hombre que se ponga una de éstas va a ser el nuevo Zidane.

Un poco de seriedad, por el amor de dios.


20 mar. 2010

Habitaciones de hospital

Tiene 89 años y ojos de niño asustado. Está en una cama de hospital, solo en su habitación y por su ventana se ve un trocito de cielo.

-¿Cómo se encuentra?- pregunto, aunque ya lo sé. Tiene los labios azules y las manos agarradas a la barandilla para ayudarse a respirar. Intenta responderme, pero no le llega el aliento. Cuarenta ventilaciones por minuto.

He ido a verle para hacerle la historia clínica, pero me parece cruel obligarle a hablar.  Me quedo sentada un rato a su lado, observando su habitación mientras hago tiempo hasta que acaben mis compañeros. No hay nada personal (lleva puesto un pijama del hospital), ni huellas de familiares (ni una revista, ni un periódico). Sólo él, su respiración (cada vez más irregular) y su mirada (cada vez más desesperada). Al levantarme para ir a buscar a mi tutor, extiende débilmente la mano y le caen lagrimones por las mejillas. Se la cojo y le aseguro que voy a volver en un momento. Mi tutor le echa una ojeada y le dice a una enfermera que avise al médico que lo lleva.

Antes de salir definitivamente de la habitación, le sonrío. Pero creo que no se da cuenta. Está demasiado concentrado intentando respirar.

-Ayer, cuando le pregunté si tenía algún problema en que vinieran alumnos, estaba mucho mejor- me dice mi tutor. -Pero -añade tras un pequeño titubeo- creo que se va a morir.
-Todos lo haremos -respondo con aplomo. Pero en realidad estoy recordando su miedo, su soledad, y pensando: debería haberme quedado.

15 mar. 2010

¿Por qué las batas de quirófano son verdes?


Porque el rojo sobre el verde (o azul verdoso) parece negro, y es mucho más agradable ver a un carnicerito vestido con una bata verde manchada de negro que al mismo con bata blanca y salpicaduras rojas.

Todo sea por la estética.

9 mar. 2010

Prácticas clínicas (IV)

Hospital, 0830, 09/03/2010. Red Leader, con voz cascada y oliendo a tabaco, da una charla de seguridad a sus estudiantes, que miran embelesados el sello con una cabeza de león que tiene en el cuarto dedo de la mano izquierda.

-Los pacientes son como animales. Sí, no me miréis con esa cara. Exactamente igual que los perros. Huelen el miedo. Si estáis nerviosos, lo notarán. Si os tiembla el pulso, lo notarán. Si os ponéis el fonendo del revés, se darán cuenta, y si tenéis suerte, pensarán: "ya me ha tocado el R1 de los cojones". Otros serán más perspicaces, verán vuestra identificación de estudiantes, y harán exactamente como los perros: jugar con el que tiene miedo. Así que os voy a dar un consejo: el fonendo se coloca con los cuernecillos en la dirección del CAE. Para transportarlo, los cirujanos y los perdonavidas se lo colocan en el cuello, y la gente normal lo lleva en el bolsillo de la bata. Auscultaos entre vosotros como os expliqué ayer mientras voy a por las historias clínicas.

Cuando Red Leader salió de la sala, mis compañeros y yo intercambiamos sonrisas nerviosas, con un significado claro: es bastante seco, pero no parece mal paisano. No nos equivocábamos. Incluso nos tenía reservada una sorpresa:
-Atención, tropa. He hablado con un compañero para que nos deje un rato a un paciente interesante que tiene. Seguidme.

Y recorrimos pasillos, conectores, ascensores y más pasillos hasta llegar a un fondo de saco con una puerta a la derecha y otra a la izquierda. En la pared, dos carteles escuetos, aunque descriptivos: Unidad de desintoxicación y Unidad de trastornos alimentarios.

Puerta de la izquierda, desintoxicación. En el pasillo, un hombre de unos 60 años, bajito y gordo nos saluda con la mano.
-¡Hola! Soy el cobaya- Entra en su habitación, y se tira encima de la cama.
Red Leader comienza la entrevista clínica:
-Bueno, Cobaya, dígame. ¿Por qué está aquí?
-Ah, es que soy alcohólico. Yo antes me drogaba, sabe. Pero me desintoxiqué con metadona, bueno, no terminé y volví a caer, pero se me acabó el dinero y me pasé al alcohol. Después descubrí que me ponía malo tomándolo, pero también no tomándolo, y vine aquí.
-Entiendo. ¿Qué quiere decir con que se ponía malo?
-Pues eso, que vomitaba como con mocos por la mañana, y me temblaban las manos. Y claro, no se me pasaba hasta que iba al bar y me tomaba un par de cervezas o tres mientras abrían el Alimerka.
Yo en ese momento ya estaba cargando la cara de póker. Joder.
-¿Y veía cosas, no sé, como animales?
-¿Alucinaciones? No, no, nunca. Bueno, sí, es que a los 18 tuve el verano del LSD y claro, lo normal. Pero nunca por beber.
¿¡¡El verano del LSD!!?
-Y decía que intentó dejarlo.
-Sí, pero me ponía malísimo, hasta que mi psiquiatra me dio Valium. Pero perdí la  caja.
¿Perder o vender?, he ahí la cuestión.
La entrevista continúa, mientras Red Leader la guía habilmente para encontrar datos relevantes. Al parecer el Cobaya había probado cocaína y hachís antes que heroína, y comenzó a fumar realmente pronto. Nada realmente destacable salvo por la hepatitis C, hasta llegar a genitourinario:
-¿Y tiene problemas de erección?- pregunta Red Leader en tono neutro.
El Cobaya le da una palmada en el brazo -Pues no, la verdad, supongo que es lo normal a los 50, que no siempre responde, pero es algo que nos pasa a todos, ¿no?
¿50 años? Eso son 10 menos de lo que le había echado.
Red Leader sonríe, comprensivo.
¡Qué hábil es! Parece sincero, pero algo en el fondo de sus ojos me dice que está conteniéndose para no decirle que él tiene unas erecciones feroces.


-Bueno, ahora voy a exporarle. Y empieza por la cabeza. Al llegar a la boca, nos gira y dice:
-Debéis tener en cuenta que algunos procedimientos son molestos para el paciente. Este que voy a hacer en concreto, a mí me parece de una crueldad extrema. Abra la boca.
El Cobaya la abre, y le dan arcadas cuando Red Leader le mete el depresor hasta la campañilla.
-Como podéis ver, tiene el reflejo un poco débil. A mí me hacen eso y llega el vómito hasta la pared- comenta impasible y sigue explorando.
-Bueno, ahora vamos a practicar la percusión. Tú misma- dice señalándome- dime cómo es el hígado.
¿Yo? Bueno, vale. A ver si me sale bien eso de los golpecitos. Tup, tup. Sonido claro pulmonar. Top, top. Mate. Bueno, creo que ya he llegado al hígado por arriba. Top, top. Top, top. Top, top. Top, top. Es normal que tenga hepatomegalia, supongo. Top, top. Top, top. Top, top. ¿Hasta tan abajo? Top, top. ¿No me habré equivocado? Top, top. Tap, tap. Sonido timpánico. Vaya hígado. Si estoy en línea con el ombligo. ¿Seguro que no me he equivocado?
-Muy bien, muy bien, Emtochka. Bueno, sigamos.

Y termina la práctica. La sopresa que nos tenía preparada, además de los miles de kilos de hígado del Cobaya, es que mañana vamos a estar solos ante el peligro. Espero que sean abuelitos adorables y no politoxicómanos con problemas de erección. Dan más confianza.



5 mar. 2010

Relleno I

Estaba estudiando y he hecho una pausa para descansar un poco (las pausas son tan importantes como el propio estudio, por eso ocupan más del 50% del tiempo). Me he entretenido mirando a través de qué búsquedas llega la gente al blog. Hay algunas curiosas:
  • Limpieza de sangre de la esposa.
  • Mi padre tiene mucha prisa.
  • Morir por miedo al dentista.
  • Enfermera cambiándose en el vestuario.
La última deja bastante claro que "the internet is for porn"...

En fin, prometo que en breves habrá una entrada de verdad. Mientras tanto, algo muy siniestro:



27 feb. 2010

VINE, y tal como vine me fui

VINE significa valor intrínseco no elevado, y es una categoría que engloba a una serie de fármacos que también se llaman "de baja utilidad terapéutica". Como se puede ir deduciendo, son productos que:
  • No han demostrado claramente su eficacia terapéutica.
  • Son de eficacia demostrada, pero con una evaluación riesgo/beneficio desfavorable.
  • Tienen una relación riesgo/beneficio/costo desfavorable (a igual riesgo/beneficio que otro fármaco, son más caros).
Desafortunadamente para el sistema sanitario pero para la alegría de la industria farmacéutica, no son medicamentos raros, sino que se utilizan a diario.

Armendariz M, Garcia I, Lekue I, Valverde E. ¿Qué son los fármacos de valor intrínseco no elevado (VINE)? Argibideak, 9 (2) 5-7, 1999

Medicamentos tan "populares" como los mucolíticos y expectorantes (Flumil, Inistón...) no sirven para nada, prácticamente (sirven para conseguir que los viejecitos beban agua: "tómeselo con un vaso muy grande de agua, señora"). Como podéis ver en este enlace, la lista es muy, muy larga.

Y eso sin meternos en los medicamentos para enfermedades inventadas, pero eso será otro día.

23 feb. 2010

Superpoderes




En otra entrada, comentaba que la radiación y los seres vivos no se llevan demasiado bien. Un lector se lamentaba de que no fuera como en ficción, donde cualquier mínimo contacto con la radiación confiere superpoderes. Cierto, es una putada, pero los cómics tienen algo de razón. La radiación nos confiere al menos un superpoder: ultravisión. 

Wilhelm Conrad Röntgen, el primer superhéroe

En esa foto de ahí arriba, tenemos a Röntgen, el primer superhéroe. Estaba haciendo experimentos con un tubo de vacío cuando, oh, sorpresa, sucedió algo inesperado: vio un brillo extraño en una pantalla de platinocianuro de bario que tenía por su habitación. Pensando qué podría ser eso, le dijo a su mujer que metiera la mano entre el tubo y la pantalla (no iba a meterla él, claro), y se encontró con esto:

Bonito anillo

Roentgen estaba emocionado. ¡He descubierto los... eh... esto...supongo que son... rayos... desconocidos... sí, eso: rayos X! *

Y como se veían los huesos, a alguien se le ocurrió que eso podría servir para la Medicina. ¡Poder ver a la gente por dentro sin necesidad de abrirlos en canal! Todo son ventajas. Y así nació el primer aparato de rayos X, que se parecía más o menos a este:

Rayos X Steampunk

Y como todo en esta vida, fue haciéndose más pequeño y más de plástico, hasta convertirse en los equipos actuales, que tienen incluso versión portátil.

Self-explanatory



Simplificando, podría decirse que las radiografías funcionan así: la radiación incidente, al no atravesar por igual todos los tejidos, crea una imagen se registra en una película radiográfica; normalmente se usa una emulsión fotosensible que contiene sales de plata (casi como las cámaras de fotos, con las que comparten evolución: están volviéndose digitales), pero también pueden usarse  medios de registro que permiten la captación de la imagen en tiempo real (fósforos fotosensibles). Esta última técnica se denomina fluoroscopia.


La persona de esta fluoroscopia está comiéndose una papilla de bario, un contraste radiológico. Los contrastes se utilizan para ver bien estructuras de densidades similares, que de otra manera no se diferenciarían bien con los rayos X. Además, tenemos esta papilla en versión enema, y otro tipo de contrastes que se pueden meter en los vasos sanguíneos para su estudio.

Y esto no es todo: podemos utilizar los rayos X para ver cortes de la gente, al principio mediante tomografía y ahora con su hermano más avanzado, el escáner.


Permite ver cortes en los tres planos del espacio y además hacer reconstrucciones 3D (no sé si tendrán mucha utilidad diagnóstica, pero son una pasada).


Siguiendo con la radiación, paso a un campo ligeramente diferente: la medicina nuclear. Utilizando radiofármacos podemos hacer diversos análisis funcionales y de detección. Tienen nombres tan interesantes como gammagrafíaPET (Positron Emission Tomography) o SPECT (single photon emission computed tomography). Pueden combinarse con el escáner para conseguir imágenes de mayor detalle.


Gammagrafía ósea

Por supuesto, estas técnicas (desde la radiografía hasta el SPECT-CT) sólo deben utilizarse cuando estén indicadas, pues se somete al cuerpo a una cantidad de radiación considerable. Ya decían por ahí: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.


*En realidad el descubrimiento de los rayos X no fue tan frívolo como lo pinto.

15 feb. 2010

Sentido común

He cambiado de camello. Ahora, en vez de pastis de hierro, me tomo viales.


Todo el mundo tiene manías raras. Yo colecciono prospectos de medicamentos. Prospectos que me he leído. Y algunos son hasta divertidos. Cito textualmente:
En caso de ingestión masiva accidental se recomienda realizar un lavado gástrico, administrar desferroxamina e instaurar un tratamiento sintomático.
Hasta aquí todo normal. Pero mirad la caja abierta:



¡Son viales de 12 ml! Por pura curiosidad, unos cálculos: a partir de una dosis de 20mg/kg de hierro pueden aparecer efectos gastrointestinales,  con más de 60mg/kg la toxicidad es sistémica y a más de 200mg/kg es letal. Vale, cada vial tiene 37,5 mg de hierro. Genial. Metiendo mi peso en la ecuación, me sale que tendría que tomarme algo más de 34 viales para empezar a encontrarme mal. La caja tiene 30. Conclusión: la ingestión puede ser masiva, pero no accidental.

Además, los botecitos vienen a prueba de niños:


Sinceramente, creo que los críos se aburrirían antes de haberse bebido los suficientes (y no es que el sabor sea especialmente atrayente).

Aunque, ahora que lo pienso, hay una persona que sí corre peligro de intoxicarse con este medicamento: el hombre que le dijo a su médico de cabecera que no le mandara más Efferalgan, porque las pastillas eran demasiado grandes y no podía tragárselas.





8 feb. 2010

I don't want to set the world on fire

Si habéis jugado al Fallout 3 recordaréis la misión en la que la simpática y excéntrica Moria Brown os pedía que os irradiarais para poder estudiar los efectos de la radiación sobre un espécimen vivo, y  así poder conseguir información para la Guía de supervivencia en las Wastelands. Si no os suena, aquí está el vídeo.

Eso de irradiarse en un videojuego es hasta divertido, pero ¿y en la vida real? 

Si, por algún motivo, tuviéramos que buscar formas de irradiarnos, tendríamos dos opciones: accidentalmente (accidentes laborales, bombas atómicas), o durante un tratamiento médico.

Una vez hallada la forma de irradiación deseada, la radiación interferiría con la división de nuestras células. Por tanto, los tejidos con una mayor tasa de recambio  (intestino, células sanguíneas...) serían los primeros en caer: están acostumbrados a cambiar sus células cada poco tiempo y, por culpa de la radiación, no podrían. Nuestra supervivencia dependería del número de células vivas en condiciones de dividirse que nos quedaran.

Dependiendo del tipo de exposición podrían aparecer efectos locales o sistémicos:

Efectos locales 
-Agudos (alta dosis en poco tiempo -guerras, accidentes industriales-): lesiones parecidas a quemaduras. Pueden acabar convirtiéndose en úlceras.
-Subagudos (muchas exposiciones de intensidad media -radioterapia-): inflamación de mucosas, edema, eritema. A los pocos meses, la piel y el tejido celular subcutáneo aparecen engrosados, duros y con pigmentación.
-Crónicos (exposiciones repetidas de baja intensidad -trabajadores expuestos a rayos X-): lesiones cutáneas atróficas que pueden malignizarse. 

Efectos sistémicos 
Se producen tras exposiciones totales e intensas. Aparecen tres fases:
-Fase prodrómica: anorexia, naúseas, vómitos, diarreas.
-Fase latente: tiempo que discurre mientras mueren las células dañadas.
-Fase principal: efectos de muerte celular. Altas dosis pueden producir la muerte en minutos u horas. A dosis más bajas, la muerte suele acontecer por aplasia medular (desaparición de las células encargadas de la producción de sangre) o por daño intestinal. 

Aunque inicialmente se pueda sobrevivir a una exposición importante, a lo largo del tiempo pueden aparecer complicaciones, como infecciones (los tejidos dañados son más susceptibles a la invasión bacteriana) y transformación maligna (las células supervivientes acumulan tantos cambios en el ADN que aparecen neoplasias). 

Lo peor de todo es que en la vida real no podemos usar Rad-Aways para liberarnos de estas molestias. Lo único que podemos hacer es drogarnos para que no nos duela y vigilar que no se nos metan microbios cuando se nos caiga la piel. Galaxy News, fin de la emisión.

4 feb. 2010

Frases

Como el día ha sido una mierda, pero en el fondo gracioso, y el blog es mío, voy a escribir una entrada de pésima calidad y dudoso ingenio recopilando las frases más representantivas. Así que, esforzados lectores, no es necesario que sigan leyendo.

El Dr. Amor
"Para observar este tipo de muestras se utiliza un microscopio invertido, que no homosexual".
"[...]Como el gitano que te amenaza con una aguja diciendo que es VIH positivo para quitarte el bolso".
El Dr.Amor, profesor de Microbiología. 
"La Biblia, la Torah y el Corán".
Caín, respondiendo a un compañero cuando le preguntó 
por su taco de apuntes. 
"No hay pena que no se cure con... bueno, o también con una buena conversación". 
Emtochka, harta de todo. 

2 feb. 2010

Sweet dreams are made of this...



Sweet dreams are made of this,
some halothan and fentanyl,
Volodya just wanted to break in,
now there are no Chechens or something...

Some of them don't breathe anymore,
some of them were just left alone,
some of them were  the Russians,
those of them were given naloxone..
.
(Música: Sweet Dreams, Eurythmics. Letra: Kobosov/DeNantes sobre mi idea)


No sé si recordaréis la tragedia del teatro Dubrovka, en Moscú.

Terroristas chechenos irrumpieron en la sala y utilizaron las vidas de los 800 rehenes como instrumento de presión contra el gobierno ruso, exgiendo el fin de la guerra en Chechenia. Tras el fracaso de las negociaciones convencionales, los rusos decidieron recurrir a algo más ingenioso: gas y lágrimas (que no gas lacrimógeno) por las 127 bajas entre los rehenes. 

El gas, con el nombre en clave Kolokol-1 (que no deja de tener su guasa) es básicamente una combinación de halotano y un derivado del fentanilo. El halotano es un anestésico general inhalatorio, y el fentanilo un opiode (como la morfina o la heroína), así que podemos decir que la idea original de los rusos no era matar a todo el mundo, sólo "kolokarlos" un poco. De hecho, conceptualmente es genial: un terrorista anestesiado no va a explotar ni a disparar a nadie, y un rehén que se queda babeando en su butaca tiene menos probabilidades de que le maten. 

Pero. Siempre hay un pero. No se puede calibrar bien la dosis de fármaco que va a recibir cada persona metiendo un gas por el sistema de ventilación de un edificio. Y a la gente que había en el teatro le pasó lo mismo que a un heroinómano cuando se pasa con la dosis: depresión respiratoria y muerte. Al parecer, los que entraron en el teatro llevaban naloxona, un antagonista competitivo del receptor μ de opiodes (un fármaco que se une al mismo receptor que el fentanilo, y no le deja actuar), capaz de revertir rápidamente los síntomas. Sin embargo, para algunos fue demasiado tarde.