27 feb. 2010

VINE, y tal como vine me fui

VINE significa valor intrínseco no elevado, y es una categoría que engloba a una serie de fármacos que también se llaman "de baja utilidad terapéutica". Como se puede ir deduciendo, son productos que:
  • No han demostrado claramente su eficacia terapéutica.
  • Son de eficacia demostrada, pero con una evaluación riesgo/beneficio desfavorable.
  • Tienen una relación riesgo/beneficio/costo desfavorable (a igual riesgo/beneficio que otro fármaco, son más caros).
Desafortunadamente para el sistema sanitario pero para la alegría de la industria farmacéutica, no son medicamentos raros, sino que se utilizan a diario.

Armendariz M, Garcia I, Lekue I, Valverde E. ¿Qué son los fármacos de valor intrínseco no elevado (VINE)? Argibideak, 9 (2) 5-7, 1999

Medicamentos tan "populares" como los mucolíticos y expectorantes (Flumil, Inistón...) no sirven para nada, prácticamente (sirven para conseguir que los viejecitos beban agua: "tómeselo con un vaso muy grande de agua, señora"). Como podéis ver en este enlace, la lista es muy, muy larga.

Y eso sin meternos en los medicamentos para enfermedades inventadas, pero eso será otro día.

23 feb. 2010

Superpoderes




En otra entrada, comentaba que la radiación y los seres vivos no se llevan demasiado bien. Un lector se lamentaba de que no fuera como en ficción, donde cualquier mínimo contacto con la radiación confiere superpoderes. Cierto, es una putada, pero los cómics tienen algo de razón. La radiación nos confiere al menos un superpoder: ultravisión. 

Wilhelm Conrad Röntgen, el primer superhéroe

En esa foto de ahí arriba, tenemos a Röntgen, el primer superhéroe. Estaba haciendo experimentos con un tubo de vacío cuando, oh, sorpresa, sucedió algo inesperado: vio un brillo extraño en una pantalla de platinocianuro de bario que tenía por su habitación. Pensando qué podría ser eso, le dijo a su mujer que metiera la mano entre el tubo y la pantalla (no iba a meterla él, claro), y se encontró con esto:

Bonito anillo

Roentgen estaba emocionado. ¡He descubierto los... eh... esto...supongo que son... rayos... desconocidos... sí, eso: rayos X! *

Y como se veían los huesos, a alguien se le ocurrió que eso podría servir para la Medicina. ¡Poder ver a la gente por dentro sin necesidad de abrirlos en canal! Todo son ventajas. Y así nació el primer aparato de rayos X, que se parecía más o menos a este:

Rayos X Steampunk

Y como todo en esta vida, fue haciéndose más pequeño y más de plástico, hasta convertirse en los equipos actuales, que tienen incluso versión portátil.

Self-explanatory



Simplificando, podría decirse que las radiografías funcionan así: la radiación incidente, al no atravesar por igual todos los tejidos, crea una imagen se registra en una película radiográfica; normalmente se usa una emulsión fotosensible que contiene sales de plata (casi como las cámaras de fotos, con las que comparten evolución: están volviéndose digitales), pero también pueden usarse  medios de registro que permiten la captación de la imagen en tiempo real (fósforos fotosensibles). Esta última técnica se denomina fluoroscopia.


La persona de esta fluoroscopia está comiéndose una papilla de bario, un contraste radiológico. Los contrastes se utilizan para ver bien estructuras de densidades similares, que de otra manera no se diferenciarían bien con los rayos X. Además, tenemos esta papilla en versión enema, y otro tipo de contrastes que se pueden meter en los vasos sanguíneos para su estudio.

Y esto no es todo: podemos utilizar los rayos X para ver cortes de la gente, al principio mediante tomografía y ahora con su hermano más avanzado, el escáner.


Permite ver cortes en los tres planos del espacio y además hacer reconstrucciones 3D (no sé si tendrán mucha utilidad diagnóstica, pero son una pasada).


Siguiendo con la radiación, paso a un campo ligeramente diferente: la medicina nuclear. Utilizando radiofármacos podemos hacer diversos análisis funcionales y de detección. Tienen nombres tan interesantes como gammagrafíaPET (Positron Emission Tomography) o SPECT (single photon emission computed tomography). Pueden combinarse con el escáner para conseguir imágenes de mayor detalle.


Gammagrafía ósea

Por supuesto, estas técnicas (desde la radiografía hasta el SPECT-CT) sólo deben utilizarse cuando estén indicadas, pues se somete al cuerpo a una cantidad de radiación considerable. Ya decían por ahí: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.


*En realidad el descubrimiento de los rayos X no fue tan frívolo como lo pinto.

15 feb. 2010

Sentido común

He cambiado de camello. Ahora, en vez de pastis de hierro, me tomo viales.


Todo el mundo tiene manías raras. Yo colecciono prospectos de medicamentos. Prospectos que me he leído. Y algunos son hasta divertidos. Cito textualmente:
En caso de ingestión masiva accidental se recomienda realizar un lavado gástrico, administrar desferroxamina e instaurar un tratamiento sintomático.
Hasta aquí todo normal. Pero mirad la caja abierta:



¡Son viales de 12 ml! Por pura curiosidad, unos cálculos: a partir de una dosis de 20mg/kg de hierro pueden aparecer efectos gastrointestinales,  con más de 60mg/kg la toxicidad es sistémica y a más de 200mg/kg es letal. Vale, cada vial tiene 37,5 mg de hierro. Genial. Metiendo mi peso en la ecuación, me sale que tendría que tomarme algo más de 34 viales para empezar a encontrarme mal. La caja tiene 30. Conclusión: la ingestión puede ser masiva, pero no accidental.

Además, los botecitos vienen a prueba de niños:


Sinceramente, creo que los críos se aburrirían antes de haberse bebido los suficientes (y no es que el sabor sea especialmente atrayente).

Aunque, ahora que lo pienso, hay una persona que sí corre peligro de intoxicarse con este medicamento: el hombre que le dijo a su médico de cabecera que no le mandara más Efferalgan, porque las pastillas eran demasiado grandes y no podía tragárselas.





8 feb. 2010

I don't want to set the world on fire

Si habéis jugado al Fallout 3 recordaréis la misión en la que la simpática y excéntrica Moria Brown os pedía que os irradiarais para poder estudiar los efectos de la radiación sobre un espécimen vivo, y  así poder conseguir información para la Guía de supervivencia en las Wastelands. Si no os suena, aquí está el vídeo.

Eso de irradiarse en un videojuego es hasta divertido, pero ¿y en la vida real? 

Si, por algún motivo, tuviéramos que buscar formas de irradiarnos, tendríamos dos opciones: accidentalmente (accidentes laborales, bombas atómicas), o durante un tratamiento médico.

Una vez hallada la forma de irradiación deseada, la radiación interferiría con la división de nuestras células. Por tanto, los tejidos con una mayor tasa de recambio  (intestino, células sanguíneas...) serían los primeros en caer: están acostumbrados a cambiar sus células cada poco tiempo y, por culpa de la radiación, no podrían. Nuestra supervivencia dependería del número de células vivas en condiciones de dividirse que nos quedaran.

Dependiendo del tipo de exposición podrían aparecer efectos locales o sistémicos:

Efectos locales 
-Agudos (alta dosis en poco tiempo -guerras, accidentes industriales-): lesiones parecidas a quemaduras. Pueden acabar convirtiéndose en úlceras.
-Subagudos (muchas exposiciones de intensidad media -radioterapia-): inflamación de mucosas, edema, eritema. A los pocos meses, la piel y el tejido celular subcutáneo aparecen engrosados, duros y con pigmentación.
-Crónicos (exposiciones repetidas de baja intensidad -trabajadores expuestos a rayos X-): lesiones cutáneas atróficas que pueden malignizarse. 

Efectos sistémicos 
Se producen tras exposiciones totales e intensas. Aparecen tres fases:
-Fase prodrómica: anorexia, naúseas, vómitos, diarreas.
-Fase latente: tiempo que discurre mientras mueren las células dañadas.
-Fase principal: efectos de muerte celular. Altas dosis pueden producir la muerte en minutos u horas. A dosis más bajas, la muerte suele acontecer por aplasia medular (desaparición de las células encargadas de la producción de sangre) o por daño intestinal. 

Aunque inicialmente se pueda sobrevivir a una exposición importante, a lo largo del tiempo pueden aparecer complicaciones, como infecciones (los tejidos dañados son más susceptibles a la invasión bacteriana) y transformación maligna (las células supervivientes acumulan tantos cambios en el ADN que aparecen neoplasias). 

Lo peor de todo es que en la vida real no podemos usar Rad-Aways para liberarnos de estas molestias. Lo único que podemos hacer es drogarnos para que no nos duela y vigilar que no se nos metan microbios cuando se nos caiga la piel. Galaxy News, fin de la emisión.

4 feb. 2010

Frases

Como el día ha sido una mierda, pero en el fondo gracioso, y el blog es mío, voy a escribir una entrada de pésima calidad y dudoso ingenio recopilando las frases más representantivas. Así que, esforzados lectores, no es necesario que sigan leyendo.

El Dr. Amor
"Para observar este tipo de muestras se utiliza un microscopio invertido, que no homosexual".
"[...]Como el gitano que te amenaza con una aguja diciendo que es VIH positivo para quitarte el bolso".
El Dr.Amor, profesor de Microbiología. 
"La Biblia, la Torah y el Corán".
Caín, respondiendo a un compañero cuando le preguntó 
por su taco de apuntes. 
"No hay pena que no se cure con... bueno, o también con una buena conversación". 
Emtochka, harta de todo. 

2 feb. 2010

Sweet dreams are made of this...



Sweet dreams are made of this,
some halothan and fentanyl,
Volodya just wanted to break in,
now there are no Chechens or something...

Some of them don't breathe anymore,
some of them were just left alone,
some of them were  the Russians,
those of them were given naloxone..
.
(Música: Sweet Dreams, Eurythmics. Letra: Kobosov/DeNantes sobre mi idea)


No sé si recordaréis la tragedia del teatro Dubrovka, en Moscú.

Terroristas chechenos irrumpieron en la sala y utilizaron las vidas de los 800 rehenes como instrumento de presión contra el gobierno ruso, exgiendo el fin de la guerra en Chechenia. Tras el fracaso de las negociaciones convencionales, los rusos decidieron recurrir a algo más ingenioso: gas y lágrimas (que no gas lacrimógeno) por las 127 bajas entre los rehenes. 

El gas, con el nombre en clave Kolokol-1 (que no deja de tener su guasa) es básicamente una combinación de halotano y un derivado del fentanilo. El halotano es un anestésico general inhalatorio, y el fentanilo un opiode (como la morfina o la heroína), así que podemos decir que la idea original de los rusos no era matar a todo el mundo, sólo "kolokarlos" un poco. De hecho, conceptualmente es genial: un terrorista anestesiado no va a explotar ni a disparar a nadie, y un rehén que se queda babeando en su butaca tiene menos probabilidades de que le maten. 

Pero. Siempre hay un pero. No se puede calibrar bien la dosis de fármaco que va a recibir cada persona metiendo un gas por el sistema de ventilación de un edificio. Y a la gente que había en el teatro le pasó lo mismo que a un heroinómano cuando se pasa con la dosis: depresión respiratoria y muerte. Al parecer, los que entraron en el teatro llevaban naloxona, un antagonista competitivo del receptor μ de opiodes (un fármaco que se une al mismo receptor que el fentanilo, y no le deja actuar), capaz de revertir rápidamente los síntomas. Sin embargo, para algunos fue demasiado tarde.